Llevamos ya 3 semanas en Ámsterdam y seguimos instalándonos.
Ya casi cerramos todos los trámites para registrarnos como residentes, ya tenemos cuenta en el banco, ya decidimos a qué escuela va a ir Diana, pero nos faltan muchas cosas más, entre ellas y probablemente la más importante, la casa.
La búsqueda y negociación ha resultado algo más complicada de lo que preveíamos, pero vamos avanzando. En cualquier caso, tenemos que tener algo decidido en una semana porque el próximo fin de semana tenemos que dejar el departamento en el que estamos sí o sí. Nos hemos enfrentado al eterno problema de que queremos algo bueno, bonito y barato... y una vez más compruebo que esa combinación, si existe, es muy difícil de encontrar.
Cambiando de tema, alguno de los primos me preguntaba sobre la comida por acá. Ya se imaginarán que las tortillas, el chile, incluso los frijoles, realmente no forman parte de la dieta diaria del holandés. Todo se puede conseguir, pero no en cualquier lugar y normalmente a precios muy altos.
En la oficina, lo normal es tomarse media hora para comer (en algún momento entre 12 y 1) algo muy sencillo. Un sándwich, una ensalada, algo de fruta, básicamente lo necesario para aguantar hasta la hora de la cena, que es la comida más importante. En el lunch, o nuestra hora de comida, los colegas holandeses suelen comer pan con queso o jamón, fruta, tal vez alguna sopa y todo eso acompañado de un frío y nutritivo vaso de leche!
La semana pasada me serví exactamente lo mismo que uno de mis compañeros. Mi lunch fue pan con mantequilla y pescado crudo, algo parecido a un sandwich de jamón, una mandarina y un vaso de leche. No estoy seguro de que lo vaya a repetir, aunque la verdad es que no estuvo mal.
La cena (entiendo que entre 6 y 7 pm) es la comida más importante. A diferencia del lunch, en la cena se sirve algo caliente, normalmente carne (de cualquier tipo) y lo más importante, muchas verduras. Sin duda, es una alimentación muy sana... aunque (por lo menos para mí) algo aburrida!
Mañana es 30 de abril y por acá se celebra el Día de la Reina. Es la fiesta más importante. Ese día, y solo ese día, se permite el comercio en las calles, lo cual quiere decir que toda la ciudad se convierte en una especie de venta de garage gigante. Los niños venden ropa, juguetes, limonada, dicen que hasta besos. Los adultos venden bicicletas, libros y cuanta cosa ya no les interese tener en su casa. Por lo pronto, por las calles ya se ven en las banquetas los espacios reservados, usando gis, cinta canela o algo para marcar los límites.
Además de la venta, habrá conciertos por todos lados, mucha cerveza y mucha gente vestida con algo color naranja, que es el color de la Casa Real (por eso también la famosa Naranja Mecánica, la selección de futbol), se ponen pelucas, se pintan la cara, andan con globos y banderas naranjas. TODO NARANJA!
Ya les contaré!!
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